Tenemos hasta el 25 de septiembre para hacer llegar nuestra voz al Ministerio. Participar lleva menos de un minuto y, entre todos, podemos conseguir una norma más justa para nuestros hijos.
Queda muy poco tiempo. El plazo termina el 25 de septiembre.
El Ministerio de Educación está tramitando un nuevo Real Decreto sobre homologación y convalidación de estudios extranjeros y ha abierto un periodo para que las familias podamos presentar aportaciones.
Y tenemos una oportunidad que creemos que merece la pena aprovechar.
Cada vez son más los jóvenes, como nuestros hijos, que estudian durante un tiempo en el extranjero, ya sea un curso completo o parte de sus estudios. Al regresar, algunos se encuentran con dificultades para homologarlos por errores administrativos o circunstancias que no dependen de ellos, afectando enormemente a su continuidad académica.
Hoy el problema perjudica a una de nuestras familias. Mañana podemos encontrarnos cualquiera de nosotros en una situación parecida.
Por eso os pedimos algo muy sencillo: dedicar menos de un minuto a participar.
¿Qué queremos conseguir?
Queremos que la nueva normativa permita valorar de forma individual aquellos casos en los que un menor no cumple algún requisito por un error o una circunstancia que no estaba bajo su responsabilidad.
La propia propuesta normativa contempla la posibilidad de aprobar una homologación cuando determinados incumplimientos procedan de errores ajenos al estudiante. Nuestra petición es que esa protección quede suficientemente clara y sea especialmente sensible cuando hablamos de menores.
No estamos pidiendo que desaparezcan los requisitos. Estamos pidiendo que exista margen para resolver con justicia situaciones excepcionales y evitar que la burocracia termine condicionando la continuidad de los estudios de un menor.



